Raúl Pizarro, íntimo

Entrevista con Raúl Pizarro, famoso artista putaendino

¿Cómo fueron sus inicios en la pintura? 

Creo que nací para pintar, nací con esta sensibilidad, porque cuando yo tenía 7 años, pasaba dibujando. Me encantaba.

Nací en este valle de Putaendo, que es tan bonito, y cuando yo era niño, esto era un encanto de valle. Fui como príncipe en una familia de campesinos, el menor de 9 hermanos, querido por todos.

Todos eran muy alegres, iban a trabajar cantando, campesinos todos… y mi padre un herrero, forjador del hierro. Era gente muy alegre, trabajadora y progresista, con el progreso que se puede imaginar allá en los años 1950.

Yo tenía 8 años, nací en el 42. Fueron unos maravillosos años en una casa grande, colonial, llena de tinajas, de animales: vacunos, cabalgares, ovinos, cabras, gallinas, pavos, patos, de todo en abundancia.

Recuerdo que a las 10 de la mañana los perros dormían en el patio al lado del balde de la leche, tomaban leche hasta el cansancio. Todo en abundancia. La casa llena de cosechas, de trabajo.

Tenía 4 hermanas: la Esther, la ayudante de mi mamá en la cocina, la Olga encargada del lavado de ropa de toda la familia, la Cecilia que se dedicó a estudiar pero que ayudaba con el aseo, y mi hermana Eliana que tenía un jardín maravilloso en la casa.

Imagínate la infancia en medio de eso, una maravilla. Yo no sabía de tristeza, todo era alegría. Entonces con esa vida, con esa infancia, con ese entorno que tenía, más lo que traía de esas ganas de pintar, me dediqué mucho a la pintura. Todos mis tiempos libres eran eso.

La casa en que viví mi papá la compró en 1940, que era de la señora Procesa Lobos y don Gabriel Lobos, ellos eran hermanos, y resulta que la señora Procesa era tía del gran Pedro Lobos. Pedro pintó con Rivera en México, con los grandes muralistas, con Orozco también. 

Y mira la importancia de Pedro Lobos, luego hizo murales en todo Chile. Una vez entré al hotel La Frontera en Temuco, me acerqué y era un mural de Pedro Lobos, un putaendino en el mejor hotel de Temuco.

Después supe con el tiempo que Pedro Lobos fue compadre de Salvador Allende, y un comunista acérrimo.

¿Cómo era la sociedad putaendina  cuando te insertaste en el mundo de la pintura?

Era otra sociedad, otro grupo humano  el que había aquí en 1950. No existían las comunicaciones, eran muy escasas; a lo sumo había una radio.

Entonces, la gente no se formaba en su interior expectativas como la que le entregan ahora los medios de comunicación actuales. La gente de ese tiempo, hasta 1970, amábamos más la tierra, la huerta, la casa, la vida familiar, el tomar el mate juntos y conversar de este mundo y del otro, llorar y reír en esa once.

No sé cuándo, pero hubo una división, una generación que dijo “yo no quiero más con la tierra aquí”, y dejaron botado los terrenos, ese amor por la vida campesina se diluyó.

Los jóvenes comenzaron a ir a estudiar a otros lugares, ¿y qué paso? Los medios de comunicación mostraron otra cosa muy linda a los jóvenes, y se entusiasmaron y fueron tras esas imágenes que tenían en su mente. 

Y ya no hubo más ese campesino que amaba la casa de adobe, de la cena de la noche, de comer los porotos a la orilla del brasero en los largos inviernos.

Esas imágenes que mostraba la tele, muy lindas, no eran reales, son como una ilusión.

¿Podríamos decir entonces que es lo mismo que ocurre ahora con la minería?

Claro, la minería quiere instalarse diciendo que va a producir muchos nuevos puestos de trabajo, es como la ilusión que dieron los medios de comunicación de ese entonces.

Suena lindo, pero no es real, porque la minera contamina el agua entera, el cajón del río, las aguas de nuestros campesinos con que regamos nuestra amada tierra.

¿Qué es el agua para Usted?

El agua es vida, es tranquilidad, es paz. El agua es un gran purificador de ambientes, limpia todo.

Ahora estamos muy preocupados por la falta de agua, nosotros con mi señora Betty, siempre hemos tenido una huerta, árboles frutales, siempre hemos trabajado la tierra. Y esta temporada estamos preocupados si vamos a poder regar de noviembre a febrero por la escasez hídrica que hay en el valle.

Estamos pensando si vamos a tener que sentarnos a ver cómo se secan esos arbolitos que con tanto amor tenemos, nos preocupa mucho.

¿Qué mensaje le daría a los jóvenes putaendinos de hoy?

Que cuiden el medio ambiente, que cuiden la tierra, el agua que es vida. También que encuentren lo que les guste hacer y que lo hagan con mucha pasión, con mucha perseverancia.

Que quieran a su pueblo, que le tengan cariño a su lugar y que no se dejen tentar por las falsas promesas de progreso. 

Busquen  su vocación, descubran su misión,  y para qué los mandaron en esta vida. 

Putaendo Libre: Don Raúl Pizarro, ¡muchas gracias por su valioso tiempo y experiencia! Es un gran ejemplo e inspiración para miles de putaendinos y putaendinas que hoy defienden su valle y eligen vivir en esta amada tierra.

Exposición de Raúl Pizarro en Colegio Buen Pastor

Por último, Raúl Pizarro invita a toda la comunidad de Putaendo a una gran exposición, que se estará llevando a cabo durante  todo noviembre en la sala de exposiciones del Buen Pastor, San Felipe.  

Los Portalones de Juan Rozas

Nuestra sensación visitando esta hermosa casona reconvertida en una bella galería de arte ha sido genial. Es como viajar en el tiempo, trasladarse a un lugar mágico, una experiencia para todos los sentidos.

Visita la Casona estilo colonial rodeada de jardines con árboles frutales y de flor, que funciona como galería de arte.

Presenta una exposición permanente de Raúl Pizarro, en torno a la temática del Valle de Putaendo.

Además posee un hermoso hostal colonial. Se requiere avisar con anticipación las visitas. Fono: +56 34 250 1326

• Distancia desde el centro de Putaendo 1 km.

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